Saltar al contenido

Lo que vale lo tuyo, ahora y sin dejar datos

Dos calculadoras: una para una cartera de clientes y otra para una agencia completa. Devuelven una horquilla, nunca una cifra única.

Inicio▶Valoración

Reparte lo que facturas al mes por tipo de servicio. No hace falta que sea exacto: lo que cambia el resultado es la mezcla, porque una cartera de hosting y otra de diseño gráfico no valen ni parecido aunque facturen lo mismo.

Recurrente puro. El cliente casi no nota el cambio de manos.
Recurrente con contrato. Se traspasa bien si hay documentación.
Contratos largos, pero exige que el conocimiento esté escrito.
Recurrente, aunque la relación suele ser con la persona.
Rotación alta y mucho trato personal.
Esto no es cartera, es agenda: casi todo el valor se va con el dueño.

Lo que mueve el múltiplo

De dónde salen estos números

De nuestra práctica en la valoración de empresas, de las referencias públicas del mercado de agencias, que sitúan las operaciones entre dos y tres veces y media el beneficio del dueño. De lo que se paga por carteras recurrentes en el sector del alojamiento. Y de nuestra propia experiencia prestando estos servicios.

Y de dónde no salen: de los múltiplos que verás citados en artículos de fusiones y adquisiciones. Esos son de operaciones de millones de euros. Aplicarlos a una agencia de tres personas sería crearte una expectativa que ninguna oferta real va a cumplir.

La horquilla se corrige con cada operación que cerramos. Si te parece baja, dínoslo y lo hablamos: casi siempre la diferencia está en algo concreto que la calculadora no puede ver.