Lo que vale lo tuyo, ahora y sin dejar datos
Dos calculadoras: una para una cartera de clientes y otra para una agencia completa. Devuelven una horquilla, nunca una cifra única.
Reparte lo que facturas al mes por tipo de servicio. No hace falta que sea exacto: lo que cambia el resultado es la mezcla, porque una cartera de hosting y otra de diseño gráfico no valen ni parecido aunque facturen lo mismo.
Lo que mueve el múltiplo
—Valor orientativo de tu cartera
Es una horquilla orientativa, no una oferta. El precio real de una cartera depende de cosas que solo se ven mirándola: qué hay firmado, cómo están documentados los accesos y cuánto de la relación es contigo y no con tu empresa.
Una agencia pequeña no se valora por la facturación, sino por lo que de verdad se lleva el dueño al año: el beneficio más tu propio sueldo y lo que la empresa te paga y no volvería a pagar un comprador.
Lo que mueve el múltiplo
—Valor orientativo de tu agencia
Horquilla orientativa. Los múltiplos que se publican (3 a 7 veces el EBITDA) salen de operaciones de millones de euros, con dirección propia y equipo. En una agencia pequeña, donde el dueño es el negocio, el mercado real está por debajo de eso y preferimos decirlo antes que después.
¿Te preparamos el informe completo?
Miramos tu caso de verdad —qué tienes firmado, cómo está montado y qué compraría un comprador— y te devolvemos una valoración razonada. Gratis y confidencial.
De dónde salen estos números
De nuestra práctica en la valoración de empresas, de las referencias públicas del mercado de agencias, que sitúan las operaciones entre dos y tres veces y media el beneficio del dueño. De lo que se paga por carteras recurrentes en el sector del alojamiento. Y de nuestra propia experiencia prestando estos servicios.
Y de dónde no salen: de los múltiplos que verás citados en artículos de fusiones y adquisiciones. Esos son de operaciones de millones de euros. Aplicarlos a una agencia de tres personas sería crearte una expectativa que ninguna oferta real va a cumplir.
La horquilla se corrige con cada operación que cerramos. Si te parece baja, dínoslo y lo hablamos: casi siempre la diferencia está en algo concreto que la calculadora no puede ver.