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Vender la empresa entera es otra cosa

Con equipo, marca, procesos y contratos, hay dos caminos: que te la compremos nosotros o que te busquemos comprador.

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Lo primero que miramos es si te la compramos nosotros. El grupo compra negocios de este sector, y una venta directa es más rápida, más discreta y sin comisión para ti. Si tu caso no encaja con lo que podemos absorber, te lo decimos y pasamos a buscarte comprador. Nunca al revés. Es el mismo servicio de compraventa de agencias que presta Ibepartner, con el precio y el método por delante.

Cómo se valora una agencia pequeña

No por la facturación. Se valora por lo que de verdad se lleva el dueño al año: el beneficio, más su sueldo, más lo que la empresa le paga y un comprador no volvería a pagar.

En el oficio se le llama SDE, y es la cifra que importa cuando el dueño trabaja en el negocio.

Y aquí conviene ser honesto: los múltiplos que se publican —tres a siete veces el EBITDA— salen de operaciones de millones de euros.

En una agencia donde el dueño es el negocio, el mercado real está por debajo de eso. Preferimos decírtelo ahora que después de tres meses.

Que tu equipo se entere antes de tiempo es el riesgo real

Salimos al mercado sin tu nombre y con confidencialidad firmada por las dos partes antes de enseñar una sola cifra.

Qué hacemos por ti

  1. Valoración razonada

    Una horquilla defendible, con el método a la vista. Si el número no te cuadra, es el momento de discutirlo: no cuando haya un comprador delante.

  2. Preparar la información

    Lo que un comprador va a pedir: ingresos por cliente y por servicio, contratos, dependencias, qué pasa si te vas. Media venta se pierde por no tener esto ordenado.

  3. Buscar comprador, sin ruido

    Dentro del sector y con nombre en clave hasta que hay confidencialidad firmada. Que tus clientes o tu equipo se enteren antes de tiempo es el riesgo real.

  4. Acompañar la negociación

    Estructura del precio, pagos aplazados, permanencia, qué se traspasa y qué no. Es donde se gana o se pierde dinero de verdad.

Si tu agencia es pequeña, hay un atajo: muchas veces lo que tiene valor real no es la sociedad sino su cartera recurrente. Venderla es más rápido, más simple y a menudo deja más dinero neto. Te lo diremos si es tu caso, aunque nos convenga menos.

Empieza por la valoración